Mediterráneo en Barcelona: simple, fresco, luminoso
En Santa Caterina, pide boquerones en vinagre, tomates maduros y pan con tomate bien frotado, celebrando la sencillez que sostiene. Si el mediodía aprieta, elige una ensalada de temporada con aceite local y un copa ligera de vino catalán. Busca terrazas con sombra, conversa con el camarero sobre el barrio y anota direcciones de hornos artesanos cercanos. Comer despacio, con intención, cambia la jornada y cuida el cuerpo.